Garabato

Siempre me pregunto ¿qué me pasará este día?...                 No siempre obtengo respuesta...

Millones de centésimas de tiempo estoy de mi último cambio, porque siempre se trata de estar, estar presente, estar enamorado, estar en camino a tu próxima meta, estar en movimiento pero también de estar ausente, estar alejado, estar en una profunda melancolía o un fracaso inminente y por tanto estar en recuperación de esos fragmentos que se derraman por el piso y que para seguir siendo en esencia porcelana, debo recoger.

Este tiempo ha sido de cambios, y con esto asimilo que soy una persona más de cambios inconstantes que de cambios ocasionales, la cual se ha acostumbrado a incitarlos que a recibirlos con sorpresa pero lo cual implica dejar atrás ciertas cosas, ciertas personas que vinieron en una etapa para forzar cambios y donde otras que representan afectos siguen estando a pesar de la lejanía para recordarme que los cambios que quiero acercarme más a mis propias expectativas, aunque estás sean grandes y que el alejamiento siempre es una manera de armonía para mi.

Es un tiempo de ser sigiloso, de ser cauteloso pero también de estar alerta porque ahora sé que no quiero escribir por solo escribir, de actuar por el mero hecho de no quedarme estático,  de amar por el instintivo deseo de repartir mi alma y deseos; quiero hacer todo lo anterior sin responder a razones ni dar explicaciones dando pie a un desarrollo interiorista que me sepa en algunos años y que no sea efímero como lo ha sido mucho sabores en mi vida; quiero que las tintes de todo me rocen y así saberme más como un Ric vacío de  cosas y no lleno de vacíos.

Porque principalmente soy una mezcla de amor y de olvidos, donde el amor va y viene y el olvido solo se queda...

Secretos

¿Qué son los momentos de incertidumbre?

He creído siempre que un elige el camino por donde debe ir, aunque muy en el fondo nos veamos tentados por otra oferta que ya sea por confort o sea porque nuestras ganas de algo no siempre son tan fuertes y solo nos gusta estar en la eterna discusión del drama.

Y este drama muchas veces fundado y diseminado por la mera autocomplacencia de una aventura personal para después narrarla como una gran aventura. Sin embargo creo que en la mayoría de los casos sabemos cual es la mejor opción pero optamos por la que tenga un riesgo que nos haga dudar, porque a veces creemos que no podemos aguantar más pero el ponernos a prueba o retirarnos siempre es la mejor opción no importa el caso. Movernos, arriesgarnos, llegar un poco más lejos de donde comenzamos, luchar, acomodarnos, seguir en la misma agua puerca o cambiar de charco para saber que puede haber más allá.

Incertidumbre es saber lo que te hace feliz o te hizo y cuando las 2 opciones se te presentan decidirte por una porque a veces los sentimientos son fuertes pero la razón no siempre es sabía. Incertidumbre es darte cuenta que ver a los ojos de alguien y sentir eso que no puedes rechazar pero sabiendo que no volverá a pasar y sin embargo sentir lo mismo por alguien que no deja ver sus ojos pero que sabes que el amor grande está ahí.

Incertidumbre es tener que elegir sobre el irte o quedarte, como lo hice hace un año de la ciudad monstruo porque yo estaba en riesgo, pero que en esta ocasión mi estancia es forzada por una salud ajena a la mía y entonces la incertidumbre comienza a aflorar para no cagarla y salir raspado.

Sin embargo Incertidumbre es estar entre la vida y la muerte, saber si quieres seguir aquí o descansar, seguir luchando o saber que los ciclos terminan y que a veces la salud no te permite seguir alargando el ciclo.

Por eso la incertidumbre es un estadío que nos llega todos los días, con golpes bajos mucho más certeros y fuertes que la felicidad o la tristeza, que el coraje o la frustración, la incertidumbre me ha hecho crecer como persona hasta ahora y de la cual creo que no me cansaré de seguir aprendiendo, aunque muchas veces el amor se vaya con la inmadurez...

Una vez más

No tengo miedo de donde estoy, tengo miedo de donde me imagine estar y no lo logré...


Esta noche recuerdo con temor hace 10 años, como mis sentencias de vida eran muy diferentes y de como el imaginar una vida a la ahora real, se hacía lejana. Jamás pensé estar en un lugar ajeno a mi, en un lugar acogido por la benevolencia de los amigos y por la añoranza de mi familia.

Sin emabrgo algo tiene de familiar, la música siempre está ahí para acompañar el camino. Es curioso como a lo largo de este tiempo, como las canciones como las ideas se han modificado, como llegan a mi vida y de repente se han ido para no significar nada, para entender que puedo vivir sin ello, sin ellas...

Como toda esa música significa nada, como los sentimientos pueden llegar a significar nada. Soy un hombre lleno de cansancio, de melancolía, de temores, de años; soy una persona que se le dificulta subir un peldaño literal y metaforicamente por temor a haber perdido esa estrella que tanto me decían que tenía.

Creoq ue ahora soy el hombre cansado, el hombre melancólico y el hombre son memoria, que he descubierto como nuevos aires, nuevos bríos pueden revitalizarme, llenarme de pánico pero revitalizarme porque las experiencias de vida son mínimas y pasajeras y donde encontrar el punto de desequilibrio puede ser el punto de quiebre para avanzar o quedarte estancado y no salir por un buen rato.

Es por eso que en esta noche, abrazo y dejo ir todo ese ciclo que marcó este año, ese que me llevó por el dolor y el desprendimiento amoroso, donde le doy gracias a la música por ser esa valiosa compañera del camino porque finalmente todo está ligado a un ser, objeto o sentimiento. Donde ni yo soy elprotagonista pero donde yo puedo escribir mis decisiones para redirigir mis esperanzas.

El universo sobre mi

Tan fácil que es decir una década y tan fácil que es olvidarla...


No solo es este momento, son más de 10 años, los cuales, se me han venido a la mente como un suspiro; son más de 10 años que ironicamente he visto frente a mi, por alguna extraña razón.

No podría decir como fue el cambio de los 10 y tantos a los 20, y tal vez en una década más, no podré recordar como fue entrar a los 30; pero sé que en esta década pasé por situaciones que jamás imaginé y es cuando la numeralia sale a flote:

3 parejas importantes
3 perros/compañeros de vida que se han ido
3 automoviles que me llevaron a donde menos imaginé
6 mudanzas no solo físicas sino de situación personal
2 muertes importantes
1 añoranza constante de la que me quiero deshacer
1 soledad que espero sea patrimonio de mi edad adulta (mental)



Me gustaría hablar de la madurez, de las trsitezas, del amor, de la superación, de las perdidas y de las ganancias, pero creo que al hacerlo estaría perdiendo la escencia de lo que significo para mi, los momentos de incertidumbre y los momentos de felicidad.

Los estadíos de tristeza y melancolía que simplemente soy, lo lejanía en la que me he convertido, en tan distinta persona que soy ahora y deje de ser.

No sé si me gusta la persona que soy ahora, no sé si soy mejor persona, no sé si soy peor; creo que no me gusta la persona en la que me he convertido y donde estoy parado ahora; no me gusta lo que me ha pasado aunque haya aprendido muchas cosas, aunque haya visto muchos lugares, aunque haya ganado otras. 

A veces quisiera regresar un momento a ser Ricardo, el de 21 años, el que manejaba una caribe de mi mismo año de mi mismo tiempo, color verde y simplemente arrancar por la carretera y saber hasta donde soy capaz de llegar.

Creo que extraño eso, creo que por ese motivo no me gusta lo que soy ahora, creo que he dejado de creer en mi buena voluntad y mis capacidades, en mi amor. Hasta donde sé la vida no cambia a los 30, solo se acomoda más o se desacomoda.

De todo esto, hay 2 cosas que me gusta:1.los hasta ahora 4 ratros de mi camino sobre mi piel y 2.la cantidad de personas que he conocido, que no cambiaría nada porque los encuentros y desencuentors hayan sido de otra manera...