Erase/Rewind

Que diablos, ¿por qué no escribir una última vez? ¿por qué no decir lo que no se dice? ¿por qué np escribir de lo malo que uno también hizo y tratar de mejorar? ¿y por qué no tener la esperanza de que las cosas como el amor renazcan?

Nunca comprendí como hoy, lo grande que es GDL, o para que se traduzca en palaras personales, como estar acostumbrado a cierta vida, sin miedo, sin incertidumbre placera; en pocas palabras desperat y saber que los sentimientos que tenías ya no están y que te desagrada estar en cierto lugar, en cierto puerto, con cierta gente, con ciertos aires pero ocasionalmente es necesario viajar para darte cuenta y saber que nunca más volveras.

No tengo chones rojos (soy una gata lavo ajeno) porque no quiero nuevo amor, solo quiero eSe amor, es tiempo de ser menos cobarde, de cerrar ciclos que no me hacen bien a mí y por ende a los demás. Adios a lo viejo y que venga lo mejor porque yo también quiero dar lo mejor y FELIZ AÑO NUEVOOOOOO.

See u


¿Te ha pasado que no tienes ganas de nada? ¿Estar en el limbo y no cambiar de estatus? Pues así me encuentro, GDL no me invita a "pecar" diría Roger, la ciudad está por estar, creo que yo estoy por estar, mi mente está por estar... es por eso que como cualquier momento de la vida, es tiempo de dar vacaciones, un respiro y ¿por qué no? esperar que las cosas (o yo) cambien un poco.

Mi mente está como el calendario, cada vez le queda menos para este año, menos pensamientos, menos esperanza, menos racionalidad... pero como reloj de arena, espero darle la vuelta para que los granos comienzen el próximo...

Nos vemos pronto.

Y2010K


¿Por qué hacer un recuento cuando puedes hacer más que eso? ¿Para qué hacer un recuento cuando puedes agradecer?

Si hay algo que quiero es agradecer por lo que he hecho, lo bueno y más que nada lo malo en sus diversas formas; muchas gracias a todos los que conocí y desconocí, que ame y después olvidé; muchas gracias dejarme ir y gracias por dejarme regresar, por estar ahí cuando no lo pedí y cuando fué al contrario.

¿Para qué decir adios a un año cuando puedes despedirte de toda una década? En una década, 10 años, 120 meses, 3650 días uno pudo hacer tantas cosas, iniciar una carrera, terminarla, enamorarse, tener sexo, perder familiares, cambiar de ciudad, decir adios a los amigos, cambiar de celular, conseguir trabajo, adquirir nuevos hobbies, dejar viejos hábitos, cambiar de moda y peinados, descubrir enfermedades y aprender, más que nada aprender.

Lejos, cerca, cibernéticos, telefónicos, postales, tête a tête y cuerpo a cuerpo, gracias a todas las personas que conocí en esta década No. 1, gracias por dejarme estar en sus vidas, por compartirme lo que son, una pequeña parte o un gran todo.

Debo admitirlo, creo en la Navidad, en Santa Claus ¿y por qué no? en la esperanza. ¿Quién diría que llegaríamos al año 2 mil y más allá?

Deseo que esta Segunda Década la vivan mejor y sean muy, pero muy felices.

Losin' touch


Esas llamadas o mensajes de medianoche, todo ese alcohol, todo ese amor... En 1875 Alexander Graham inventó el teléfono, o una versión primitiva de este, para poder acercarnos un poco más, tête a tête, experimentó con el lenguaje, en sus diversas formas y lo logró. Casi un siglo después, casi, internet, o una versión primitiva de este, fué inventado, para poder acercar a más personas, ser multifuncional, multidireccional multiconvencional. 1983, el celular llega a nuestra vida, poder hablar desde cualquier lado y que las personas nos contacten... y seguimos sin saber nada.

Hemos aprendido como usarlos, que números marcar, que páginas navegar, como almacenar, pero seguimos sin saber comunicarnos, creemos que por tener un manejo mejor, los demás pueden leernos la mente pero nuestro diálogo es menor. Podemos dialogar con alguien del DF, de MZT, de BA, pero no del asiento de a lado, de la mesa de enfrente, de adentro de nuestro corazón.

En el 2004 GDL fue considerada la ciudad más consumista del país y esto debido a que en un par de días todos los ipods de la ciudad se habían vendido, esto me dice que somo tecnológicamente más hambrientos, derrochadoramente más dispuestos y comunicacionalmente más pobres.

Si todo esto lo sabemos, tratamos de mejorarlo, de decir con alcohol o sin él lo que sentimos y aún así seguimos sin aprender ¿será acaso que las vías de comunicarnos son las incorrectas?