Digital love


Hay ocasiones gigantes, otras grandes, otras que no se olvidan y dentro de esas están pocas personas... hay música que acompaña tu vida en el diario, hay otra que se queda... hay imágenes que no puedes sacar de tu mente y por más que trates de recordar todo esto con claridad, siempre hay una bruma que interfiere entre tu realidad y "la realidad".

Si es cierto que escribir te ayuda bastante para todo, pero escribir las palabras correctas es muy diferente de simplemente escribir, y es por eso que el silencio se hace presente aunque ocasionalmente necesario, así como lo hace necesario decir te amo en el momento menos oportuno e inesperado.

Menos choro, más acción, menos palabrerío con-sentido y consensual y más sentimiento; desde hace tiempo tengo "insuficiencia renal" porque el Riñón que tenía lo rechacé, pero no por eso me hace amarlo menos, pero creo que la felicidad de uno es querer que las personas que amas sean felices; y con esto llega el fin del principio... pero quedan 11 meses más que no sé por donde me llevan, pero si sé que lo estoy planeando y que el miedo ya no me dejará perder todo aquello que deseo y anhelo.

Pude escribir estas palabras con sentido y consentidas o pude haber escrito puta madre hasta llenar la hoja, pero creo que mi irracionalidad sentimental va mucho más allá de lo que era y de lo que quiero ser. No es decir adiós, es simplemente es decir amor con sus 4 letras, es buscar su imagen, su cara, su nombre las cuales significan amor, y tal vez no sea solamente Riñón de su lado, sino también del mío, de ese que veo frente al espejo porque al final si estuvimos juntos fue por amor...

Darma police


Si esto es cierto, lo que me pasa en este momento es un camino o una dosis de realidad. Pero ¿qué existe más fuerte que esta? Las ilusiones, esas son las dosis más reales porque a final de cuentas sabemos que son lo que deseamos porque no tenemos.

Pero ¿estámos siguiendo el camino correcto? Algunos dicen que todo pasa por algo, existe algo que tenemos que aprender; otros que ya esta pre-escrito nuestro destino, que simplemente son roles que debemos seguir.

Pero ¿qué tanto estamos dispuestos a seguir o aceptar lo que se nos da? ¿y qué tanto estamos dispuestos a romper patrones?

¿Acaso tenemos que viajar, romper, llorar o que el suelo cimbre para poder cambiar?

No sé si vayamos por el camino correcto, lo que si sé es que es tan verdadero, tan real que a veces parece una fantasia recreada en technicolor con aromas y dolor. No sé si vamos por el camino correcto o nos perdimos en él, solo siento que para mi es tan real como las teclas que me dicen que letra es cada una para poder escribir esto.

Tal vez sea una ley natural, pero es tan natural que lo real se vuelve ocasional y fantaseosamente un somnífero pero entonces ¿Vamos por el camino correcto o simplemente pretendemos avanzar para no quedarnos atrás y esta ciudad avance sin voltear la mirada para esperarnos?

One life stand...


¿A qué le tenemos tanto miedo? ¿por qué nos cuesta tanto trabajo entender? Se terminó...

Aceptar nuestros errores, lo lamento, me equivoqué, tratar de enmendar la ruptura, taratar de sonreír de vez en cuando o por lo menos disimular la sonrisa, para hacer más llevadera la situación... o todo. Pero en ocasiones GDL no contribuye a hacer esto más llevadero, no muestra esa gran sonrisa hipócrita que suele tener, o como la Minerva simplemente está estática observandote y sin quitarte la vista de encima te da ese avispamiento, como las brisas de está "ciudad no de los vientos", que te dice que aunque duela debes continuar. Debes reconstruirte nuevamente, conectarte una vez más, amar y dejar ser libres.

8º en la ciudad de Guadalajara... el pronostico para los próximos días: No tengo idea pero siento que será mejor de lo que nos precedió (aunque el frío aumente), no solo para mi sino para todos sus habitantes nativos y adquiridos

Oz


Había una vez una niña que vivía en un mundo color gris, donde la gente era buena y mala y ella muy infeliz.

Había una vez un gay, que vivía en una ciudad llena de color, ruidosa y en ocasiones infeliz, donde la gente era multicolor, multimodal, multiorgásmica y demás y donde ese gay era en ocasiones infeliz.

El día de hoy, pensando y poniendo a trabajar a mi hámster horas extras, me puse a volar y con esto aterrizaron 3 ideas sobre el volar claro, la bruja del este del mago de Oz y un escrito de Eduardo Rosenzvaig:

Si claro por su avaricia de llegar más alto calló tan bajo que perdió la vida; la bruja y sus monos voladores que al estar tan amaestrados a la mala vida, estos últimos, hicieron todo por inercia y lastimaron a Dorita.

Y creo que estos dos ejemplos son nuestra referencia para no volar y no dejar volar, porque creemos que saldremos lastimados o muertos y que las personas que no dejamos volar, no lo lograran sin nosotros pero he aquí donde Eduardo Rosenzvaig hace que sus palabras retumben en mi cabeza… no nos aventamos al precipicio porque tenemos miedo a caer, pero tal vez nunca hemos pensado en que podemos volar, si solo nos aventamos podríamos ser como pichones y en ese aparente caída extender nuestras alas y volar.


Tal vez busquemos esa ciudad esmeralda en la que llamamos hogar; tal vez busquemos un cerebro para razonar mejor nuestro actos, un corazón para sentir mejor y darnos la oportunidad de amar o tal vez valentía para dejar atrás ese miedo que nos impide decir a alguien que lo amamos, o tal vez las 3 y así poder regresar a casa.


Había una vez un gay que vivía en una ciudad gris y silenciosa, donde su más grande miedo sería acostumbrarse a vivir sin la otra persona y que esa otra persona se acostumbrara a vivir sin él; ¿y si somos capaces de decir adiós? ¿por qué no podemos ser capaces de hacer más cosas por amor que para estar solos?


Pero la pregunta más importante es ¿Seríamos capaces de mover la cortina para ver al Mago de Oz y así obtener lo que buscamos? O simplemente golpear 3 veces nuestros zapatos para irnos a casa lo más rápido posible y evadir la realidad?